La palabra  está presenta casi en nuestro día a día. Se hacen eco de ésta y sus diversas noticias medios tradicionales como la prensa o la televisión pero también cada vez más, las plataformas digitales como las redes sociales (Facebook, Twitter…) y todos los sites de noticias digitales o con presencia en Internet.  ¿Pero sabemos realmente qué es un malware?

Orígenes

La palabra malware procede de juntar las palabras inglesas malicious + software. El diccionario de Oxford lo define como “Un software que está especialmente diseñado para alterar, dañar o poder acceder al Sistema del ordenador”.  Sin embargo, podemos encontrarnos con otras definiciones de malware como por ejemplo:  “Malware o software malicioso es cualquier tipo de programa o fichero que es perjudicial para el usuario de un dispositivo”. Otra definición es “Cualquier software  que pueda alterar las operaciones de un ordenador o un móvil acumulando información sensible y teniendo acceso a las operaciones que se realicen con el mismo”. Y la última definición es “Un software que tiene como objetivo dañar un ordenador, un dispositivo móvil para tener acceso parcial o completo a ese operativo”. 

¿ Cuál es su principal objectivo?

Al principio, la idea de crear un malware no tenía intención de crear un software dañino que se pudiese usar para espiar o extorsionar a la gente, no. La idea principal era crear un experimento con la idea de hacer bromas, no con la intención de atacar a otros dispositivos. Sin embargo, actualmente, el objetivo principal de malware ha cambiado mucho. La idea de crear un malware en la actualidad es para entrar en sistemas ajenos y robar información confidencial y/o privada, generando un caos en el sistema al que acceden

¿ Cómo funciona ?

Puede infectarte con un malware de manera física, es decir, cuando conectas un dispositivo externa a tu dispositivo, por ejemplo un USB, y se infecta al momento sin que muchas veces, tú seas consciente. No obstante, también puedes infectarte si navegando por Internet, entras en una página que está infectada y el malware te entra directamente en el dispositivo desde el que accedes. 

Los tipos de malware más comunes:

Virus: El malware más común y popular. Conocido por casi todos, se trata de un programa malicioso que se ejecuta solo y que puede llegar a destruir datos, buscar cualquier tipo de información personal ( Contraseñas, números de tarjetas de crédito con las que compras en Internet…). Se esparce muy rápido infectando otros programas y/ o ficheros de ese dispositivo. Algo destacable y a tener muy en cuenta es que este tipo de malware puede llegar a utilizar tu dispositivo para propagar corre

Gusano:

Se trata de un tipo de malware que se reproduce a sí mismo a través de la red. Éste puede propagarse sin ninguna interacción humana. Por lo general, lo solemos tener en nuestros dispositivos pero no podemos percibirlo y la mayoría del tiempo lo recibimos vía correo electrónico.

Troyano: Este tipo de malware se disfraza como un programa legítimo en tu ordenador. Tú como usuario piensas que se  va a instalar un programa específico en tu ordenador y no lo es, acabas de instalar un malware que puede comprometer la seguridad de tus dispositivos, por ejemplo, eliminando datos que tienes guardados, propagando spam …

Rootkits: Este tipo de malware afecta directamente al o Sistema Operativo con la idea de esconder el malware para que el usuario no lo pueda llegar a percibir

Ransomware: Como vimos en la publicación  de nuestro post sobre Ransomware , éste consiste en un secuestro virtual de la información confidencial y privada  de nuestros dispositivos por una tercera persona.

Phishing: Muestra un sitio web al que accedemos como si de uno legítimo se tratase. Sin embargo, lo que los ciberdelincuentes están haciendo es “pescar”  información nuestra porque aunque no puedas diferenciarlo, no estás en el sitio web real al que estás tratando de entrar.

¿Cómo puedo saber si mi dispositivo está infectado?

Puedes sabe si tu dispositivo está infectado si muestra alguno de los siguientes síntomas:

  • Velocidad lenta del ordenador o del navegador web.
  • Problemas de conexión a redes.
  • Se congela o se detiene.
  • Hay archivos modificados o directamente eliminados (sin que hayas sido tú quien lo ha hecho).
  • Aparecen archivos, programas o iconos de escritorio extraños que antes no tenías.