Una situación real

Sería completamente inimaginable, pensar que tenemos una casa o un coche sin seguro, ante lo que le pueda llegar a pasarle y para saber que si es así, estaremos protegidos. Pues lo mismo se debería aplicar a  todos nuestros dispositivos móviles así como a los que tenemos en el lugar de trabajo.

Sin embargo, cuando lo llevamos a este campo, no terminamos de ver la seguridad como un pilar fundamental y como una herramienta para evitar posibles crisis.

Avanzando poco a poco

Aunque poco a poco nos estamos percatando de que la Ciberseguridad es un aspecto muy importante a tener en cuenta tanto en las empresas como en los particulares, esta filosofía todavía no ha calado del todo en la sociedad por lo que las empresas en general, tampoco lo tienen todavía como prioridad.

A la orden del día

Cuando en los diferentes medios de comunicación podemos  leer noticias  casi diarias en las que se hablan de cosas como, por ejemplo, que solo un 35% de las empresas españolas tiene un plan de respuesta ante incidente respecto a la Ciberseguridad , que España es el tercer país a nivel mundial que más ciberataques recibe.

Otro claro ejemplo de la situación  es que de los 115.000 incidentes directamente relacionado con ciberataques, 480 incidencias fueron hacia las infraestructuras críticas o que en los 6 meses que llevamos de 2017 se han detectado ya 50.000 ataques de los cuales 247 se han producido en infraestructuras críticas, deberíamos de replantearnos muchas cosas.

Alternativas

Por ello, con el objetivo de  evitar más problemas y de mayor envergadura  en el futuro así como con la finalidad de encontrar formas de asegurar estos entornos digitales difusos y rápidamente cambiantes de una manera más sofisticada, garantizando que la seguridad se integra estrechamente con los elementos de configuración individuales. De este modo nace lo que en Randed denominamos Isolation Technology.

¿En qué consiste Isolation Technology?

Se trata de una solución con un nuevo enfoque estratégico más proactivo que se basa en no centrarse en analizar y/o detectar el problema, sino en evitar que las amenazas alcancen sus objetivos antes de que sea demasiado tarde.

Para ello, creamos un entorno completamente aislado, transparente y accesible a todo aquello que queramos proteger. Así, cualquier factor externo no conocido es considerado como una posible amenaza, garantizando así el aislamiento total de  nuestro objetivo.