“Nunca aceptes la forma en que las cosas se han hecho siempre, como la única forma de hacerse”  aislamiento web

Hace más de 20 años, cuando a la “ciberseguridad” aún se le denominaba “seguridad lógica, “los “malos” no eran más que personas con un perfil amateur (estudiantes de informática, ingenieros de telecomunicaciones, etc.).

Su único objetivo era saltarse las barreras de seguridad existentes y colarse en determinadas redes y/o entidades.   aislamiento web

De esta forma, conseguían no sólo  el reconocimiento de amigos, familiares sino una gran satisfacción personal.

Por aquel entonces, la respuesta del sector y la solución propuesta ya era  la de perseguir a los infractores con los recursos disponibles.

Con el paso del tiempo, los “malos” han ido evolucionando hasta el punto de convertirse en mafias perfectamente organizadas, dotadas tanto económica como tecnológicamente.

Incluso, han conseguido convertirse en piezas clave dentro de las cúpulas de poder de algunos Gobiernos.

¿El resultado? La distancia entre buenos y malos no ha hecho más que aumentar.

Y esto… ¿Cómo puede ser?. ¿Cómo es posible qué invirtiendo en herramientas complejas, productos dedicados, arquitecturas más robustas, equipos más grandes y capacitados, infraestructuras orientadas a la seguridad…no sólo no nos hemos acercado, sino que estamos aún más lejos de los malos que hace 20 años?

La respuesta está en el enfoque tradicional o reactivo que se ha seguido.  aislamiento web

Hasta ahora, la mayoría de herramientas se han basado en una misma premisa:

  • Analizar
  • Detectar
  • Y (si existe remedio) parchear cualquier tipo de amenaza.

Esta filosofía reactiva ha sido la respuesta rápida del sector ante el exponencial crecimiento y evolución de las amenazas. Sin embargo, ¿Qué ocurre con los ataques tipo zero day?. ¿Y con las amenazas para las cuales no existen “cura”?

Bajo esta filosofía, sencillamente, no hay remedio.

Y es ahí donde entra en juego Randed. Randed surgió como resultado de darle la vuelta a este enfoque. Pasando de una aproximación reactiva a ofrecer soluciones proactivas. Entendiendo la necesidad de dejar de ir detrás de las amenazas. Para, como respuesta, ofrecer una solución que impida que éstas alcancen sus objetivos.

Una solución disruptiva que, en lugar de detectar y analizar amenazas lo que consigue es aislar el objetivo. Sin discriminar entre bueno o malo. La única forma de estar protegido hoy en día es desconfiar de todo.

Como resultado nació IC Tech, una tecnología capaz de crear un entorno de aislamiento o “airgap” entre redes seguras y no seguras. Todo ello, con las máximas garantías de seguridad, usabilidad y disponibilidad.

Síguenos en Twitter y LinkedIn para estar al tanto de las últimas actualizaciones.